Caltagirone: Entre emociones y raíces
"Siempre volvemos a donde nos sentimos bien - I Vaci"
Proyecto: "Hecho en Italia"
Ubicación/Año: Catania/2025
Dimensiones: 130x150x2 (cm)
Técnica: Acrílico sobre lienzo
Código: WVCT01
Colección: Privada (W. Vacirca - Catania)
DESCRIPCIÓN Y ORIGEN DE LA OBRA
Este trabajo fue un encargo de Walter, quien se puso en contacto conmigo tras ver algunas de mis obras expuestas en los escaparates de una importante tienda en el centro de Catania.
Quería un retrato familiar que fuera, al mismo tiempo, un homenaje a su patria.
Nuestra primera reunión, que tuvo lugar en un bar del centro de la ciudad, fue crucial para definir la dirección del diseño del proyecto.
Desde el principio, se hizo evidente el profundo vínculo de Walter con su familia y sus raíces.
en particular con la ciudad de Caltagirone, símbolo del Barroco
Siciliana y un patrimonio identitario de extraordinario valor.
Partiendo de estas premisas surgió la idea de un retrato que no solo representara a las personas, sino también los valores, la cultura y la historia de toda una comunidad.
En la obra, los protagonistas son representados mientras comparten un momento de convivencia,
con la intención de jugar con las tradicionales cartas sicilianas Modiano.
Están sentados en los escalones de la majestuosa Escalera de Santa María del Monte,
uno de los ejemplos más significativos de arquitectura barroca en Sicilia,
que aquí se convierte en una metáfora visual del crecimiento, el ascenso y el éxito.
Todo el sistema iconográfico está construido en torno a símbolos cargados de significado:
Un par de palomas alude a la bondad y al amor duradero;
Una pelota representa la perfección y el equilibrio absoluto;
El Tres de Copas simboliza la abundancia y la realización personal y familiar;
El Siete Dorado, una carta tradicionalmente ganadora, es un presagio de prosperidad y éxito.
La obra adopta así la forma de un retrato familiar que va más allá de la simple representación, transformándose en una narración visual que celebra la identidad, la memoria y la armonía.
Es también un homenaje a la ciudad de Caltagirone, una auténtica expresión del barroco siciliano y un testimonio vivo de la belleza cultural de nuestro país.

